Personas que llegan para alegrarte la vida...
Por muchas ocasiones hemos expresado
estas palabras: "personas que te alegran la vida" y algunas personas
lo han dicho para expresar que es el amor de su vida o algo muy similar, pero
esta vez no solo quiero expresarlo para explicar que es el amor de mi vida,
esta vez lo digo porque existen personas en este mundo que son simplemente
maravillosas, llenas de vida, de alegría que te contagian, que hacen que tus
días no se tornen tan grises y oscuros; esas son las personas que vale la pena
tener y NO dejarlas ir por nada del mundo.
Esas son personas que no importando
raza, color, cultura, estrato social o credo son solo esas personas
únicas en la existencia que te llenan el alma de alegría al saber que Dios
permitió que las conocieras. Pero esta vez no conozco físicamente a
esa persona solo hemos conversado por chat y ha sido muy especial cada momento
en que chateamos, un mensaje de alegría, un chiste, una broma, una palabra de
motivación, el compartir anécdotas, experiencias vividas, palabras edificantes
y lo más especial e importante adorar y servir al mismo Dios, hablar de él,
mencionarlo en cada conversación, de verdad que solo Dios sabe y conoce el
corazón de cada persona.
Dios nos permite conocer a personas
desde la distancia, es como decir que Dios envía ángeles a tu vida y que solo él
sabe por qué te permite conocerlas... Sí. conocerlas, y digo conocerlas porque
no es necesario ver a una persona frente tuyo para poder entender o saber quién
es cuando el sentimiento es certero, concreto, cuando sabes y sientes
que es Dios quien está presente en cada conversación, cuando es Dios
quien permite que a tu vida lleguen personas así. Quizá pienses en que son esas
personas que Dios coloca en tu camino para hacerte entender lo importante y
especial que eres, lo valiosa que eres como mujer, para darte la oportunidad de
conocer otros pensamientos o puntos de vista pero que en cierto modo
te ayudan a ser mejor. De verdad pensar que nunca imaginaste poder tener
afinidad con alguien desde la distancia, pero recuerda que Dios te haba de
muchas maneras y usa personas que quizá no te conozcan para demostrarte que aún
eres y serás un instrumento en sus manos. Pero así son las cosas del corazón,
así son las cosas de Dios, cuando menos esperas suceden y suceden con un
propósito divino que solo Dios entiende y sabe por qué.
Cuando se deja de creer en las personas,
cuando se ha pasado por decepciones, Dios siempre permite que alguien llegue y
cambie en ti ese parecer de pensar que no hay amigos, que no hay personas que
te pueden llegar a querer desde la distancia. Aprendizaje de la vida nos queda
al darnos cuenta que si existen personas correctas, personas maravillosas,
personas que te inspiran y te enseñan tanto que ni ellos se logran imaginar lo
que has aprendido a través de sus palabras y su manera de ver la vida, son
personas que te llenan de alegría por lo cual agradeces a Dios por permitirte
conocerlas y por darte el privilegio de saber que puedes conservar una amistad.
No sé cómo un día cualquiera, normal y
común se inició una charla con tanto sentimiento que abiertamente, en un dulce
y tierno momento inexplicable surgió un bello sentimiento, un cariño hacia la
otra persona sin conocerla personalmente, que, con palabras amables, llenas de
confianza literalmente hablando, risas, palabras emotivas. Fue algo
inexplicable, pero desde ese día estuvo presente en mis pensamientos, sintiendo la
calidez total de su alma hermosa, sintiendo que era Dios en medio de todo,
pensando en cómo sería, en qué pensaría de mí, pero después solo Dios colocaba
su nombre en mi memoria para orar por ella, para pedirle que le ayudara y le
guiara en todos sus proyectos, fue una necesidad impetuosa de orar por aquella
persona, fue algo especial el saber cosas de las que nunca pregunté a Dios,
solo él me las decía.
Estar en la presencia de Dios y sentir
como una dulce voz te susurra a tu oído el nombre de la otra persona y que no
entiendes el por qué lo hace, solo cuando le preguntas a Dios y sabes que tu
corazón palpita con un profundo sentimiento y es él mismo diciéndote, ora, solo
ora por ella porque tu oración puede hoy hacer milagros, puede provocar
conmover mi corazón y hacer que algo sobrenatural suceda...
Si, esas palabras tan profundas fueron
las que me hicieron estar más presente en la vida de aquella persona, el
interesarme por su estado de ánimo y solo le dije a Dios como señal de
confirmación, que si era su voluntad seguir hablando con ella que se dieran las
cosas y que fuera ella misma quien me escribiera y sin pasar mucho tiempo, me
vuelve a escribir y mi corazón palpitó tan rápido que sentí confirmación
de Dios y le volví a decir, hazme un instrumento de tu paz mi Dios y coloca
palabras de sabiduría en mis labios para edificar la vida de otras personas en
especial de aquellas que quiero y aprecio mucho.
Hoy doy gracias DIOS porque me
permitió conocer en la distancia a una bella persona llamada Carolina Miraval,
sí, así es su nombre cuyo significado es fuerte y valiente. Es ella una persona
súper especial, maravillosa, llena de sueños, de alegría que me contagia desde
el otro lado de la pantalla, con la cual he reído mucho, con la cual me
identifico en algunos aspectos de vida, con la que en cada conversación siempre
surge un sentimiento, descubrimos cosas en común por lo que se ha sorprendido
de tales cosas, pero eso no es preocupante porque siempre hay personas con las
que tienes los mismos gustos. Gracias Dios por la vida de esa compañera de
maestría, por saber de ella, por acercarnos, por todo lo bueno y maravilloso
que has sido con nosotras, por la oportunidad de entablar una conversación que
ha llevado a otras más, y si es tu voluntad que nazca una amistad te lo
agradezco y seré completamente feliz de saber que así sea.
El día que nos conozcamos será
inolvidable, lleno de cariño, una esperanza y un sueño que tengo pero que a la
vez sé que ese gozo y felicidad será real, ese día será inolvidable con un
profundo y verdadero sentimiento de amistad.
Gracias Carolina por llegar a mi vida,
gracias por permitirme y darme la dicha de conocerte, por saber de ti, de tus
gustos, de tus experiencias, gracias por todo lo que eres, por confiar en mí,
por abrirme tu corazón, por pedir mi opinión, pero sobre todo por enseñarme a
querer desde la distancia.
¡Dios te bendiga enormemente!
