Nada en la vida tiene más valor que tener intimidad con Dios.
Hoy quiero llegar a tu corazón con estas palabras que muy seguramente comprenderás si en este estado te has encontrado o te encuentras. No te detengas, no lo dejes de leer, recuerda que palabra que dios tiene para ti es una oportunidad que te brinda para cambiar y ser mejor persona para agradarle solo a él.
Acuérdate como eras antes cuando llegaste a los pies de Cristo, recuerda ese amor que sentías cada vez que hablabas con él, sentías que lo necesitabas, anhelabas su presencia en tu vida y pensabas que nada te podía apartar de él, ni el problema o la adversidad, la tristeza o el dolor, nada creías que podía apartarte de él, porque entendías que siempre estaba contigo y que nunca se alejaba de ti. Era tanto tu amor por Dios que pensabas a cada instante llegar temprano al templo, a servirle con gozo y alegría, no tenías excusas para servirle, nada te alejaba de él, permanecías constante en todo momento, cuidabas celosamente de todo lo que él te había dado, atesorabas palabras que te daba en cada servicio al cual asistías, llorabas de felicidad cuando recibías sus bendiciones, derramabas tu alma ante su presencia sin estar atravesando por algún problema, creías que adorarle era lo único y más importante que podías brindar a Dios, pero hoy eres solo una imagen diferente a lo que eras antes, muestras poco de su amor y no reflejas que él vive en ti, quizás tengas razones para explicar el por qué de tu cambio de actitud pero es más importante reconocer que estás fallando, que no estás bien, que te has alejado de él y que ya no eres el mismo.
Te sientes perdido, desconsolado, atribulado por las cargas, te sientes desmayar y piensas que no pasará nada bueno para ti y ves inalcanzable el cumplimiento de sus promesas y sientes que la soledad golpea tu corazón. Sientes que nadie te comprende y que por más que quieres cambiar o mejorar nada puedes hacer, y sientes que otros ven tus fracasos, miran tus errores y quizás con tu actitud sin darte cuenta alejaron a las personas que más quieres y admiras. Las preocupaciones cansan el espíritu y alejan las bendiciones. Deja que tu trabajo sea un reflejo de tu vida en Dios y que él actúe de manera sobrenatural en ti.
Por qué quieres dar todo por perdido, por qué se turba tu alma, por qué te afliges y te sientes débil e incapaz de llevar las cargas creyendo que son muy pesadas para ti, hoy Dios te quiere recordar que es el dueño de los tiempos y que tiene todo bajo control que aunque crees que no está viendo tus esfuerzos y sacrificios, él sabe que lo haces, por lo tanto dará una respuesta perfecta a tu petición, puedes no ver nada ahora pero aunque no veas florecer los campos, no sientas gozo inefable, no sientas la lluvia caer, no creas que él lo hará, recuerda que él hace brillar su gloria sobre ti y se regocija en ti, pero ten presente que el sol brilla para quienes caminan con fe hacia el futuro.
No importa cuan perdido te sientas él siempre está a tu lado esperando que lo reconozcas una vez más como tu único Dios fiel y verdadero.
Permite que descanse tu alma, entrega tus cargas a él, regocíjate en su vehemencia y bondad; él se olvida de tu pasado y del error que has cometido, él es tu ayuda, refugio y pronto auxilio en medio de la adversidad, en medio del dolor y el sufrimiento.
Quizás en este momento, justo ahora sientes que estas palabras han llegado a tu corazón, piensas que lo estás viviendo y que hay mucha razón al leerlas, y en lo más profundo de tu ser aseguras que muchas veces has expresado: Dios mío por qué me has desamparado? pero seguramente no has pensado: por qué aún continuo con vida y Dios me sigue amando conociendo que le fallo y le soy infiel? Piensa que él con gran amor te ha amado y aunque te has alejado de su presencia, él es fiel, justo y verdadero para seguir amándote y darte una vez más la oportunidad de demostrarle que puedes mejorar y agradarle pero sobre todo que lo amas con toda tu alma y con todo tu ser.
By: Asbleidis Hernández

